Se muestra la información sobre la dieta de los europeos que se compone en su gran mayoría por cereales, carnes, aceites y lácteos o huevos, y ya en menos cantidad el consumo de legumbres, frutas y verduras. Como se ha visto anteriormente y se puede observar aquí, existe un abuso en el consumo de azúcar respecto a las cantidades recomendables para mantener una buena salud. El alcohol predomina frente a las legumbres, las frutas o las verduras.

Se consumen más calorías y grasas en promedio y la cantidad de proteínas se ha mantenido estable, hecho que puede explicar el aumento en el porcentaje de obesidad. La esperanza de vida ha subido casi 6 años de media.

Se exponen los datos concretos de España donde se consume más aceite y más carne, pero en general las demás cantidades están dentro de los promedios europeos. Esta vez se consumen menos calorías y el consumo de grasas crece muy levemente situándose casi 15gr/día por encima de la media europea, de media se consume más cantidad de proteínas, hay un menor porcentaje de obesidad respecto a la media Europa.

Un dato relevante es que aún existen países que, aunque estén lejos de la pobreza extrema (en los estados miembros el riesgo de pobreza extrema es muy bajo respecto al promedio global) sigue habiendo niños que corren riesgo de malnutrición y por consiguiente sufren de debilidad o retraso del crecimiento, en la figura se observa que los países que más sobresalen en este aspecto son Rumanía, Polonia, Bulgaria, Eslovaquia, Croacia, Lituania, Letonia, Eslovenia o Estonia.

Se muestran los datos de España donde llama la atención que en promedio los niños que sufren de debilidad sobrepasan en casi el doble a la media europea, mientras que el retraso del crecimiento se mantiene en valores similares. En general desde la creación de la Unión Europea no ha habido cambios significativos en este aspecto.